Esta fue la sentencia que recibió Steven Allen Bennett, por los cargos de violar y secuestrar a dos mujeres, y además por otros secuestros y robos.
En total, Bennett fue condenado a 200 años en prisión por varios cargos de violación ocurridos entre octubre y diciembre del año 2006.
Durante el juicio, su abogado quiso presentar evidencia de que el hermano de Bennett fue quien cometió los delitos, pero esto no pudo ser comprobado.